10 Cosas que Aprendí de los Clientes

Como un trabajador social en el campo médico, he gastado muchas horas escuchando las palabras de mis clientes. Sus palabras me han conducido a saber que son los sobrevivientes de este sistema que llamamos vida americana. Estos sobrevivientes de la vida me han enseñado muchas cosas. En su mayor parte, me han enseñado tan supervivientes es ni fácil ni para el desmayo de corazón. Estando quebrado, desempleado, sin hogar, de lo que se abusó, olvidado por familiar, o en marcas difíciles de situaciones de relación la mayoría de la gente aprende a vivir en el rencor
Las probabilidades en contra de ellos. Aquí hay diez cosas que he aprendido:
1. Casi nadie quiere que usted resuelva sus problemas.

Había estado visitando a la nuera de un paciente del hospicio semanalmente para alrededor un mes cuando ella repentinamente me recurrió e informó que ella fue muy frustrada con nuestras conversaciones y no quiso que yo haga una visita no obstante. ¡Como usted puede suponerse, me escandalicé! Después de todo, fui un trabajador social experimentado que tuvo, pensé, podido relacionarme con esta familia bastante bien.
Sin embargo, había caído en una trampa. Como esta nuera derramó fuera de sus sentimientos acerca de su relación con su marido y su familia, me mantuve ofreciéndole sus sugerencias para soluciones. Fui la “ más viejo mujer experimentada, ” y ella fue una mujer muy brillante, receptiva, habladora. ¿Dónde me desvié del buen camino?
En primer lugar (y hablaremos de las otras cosas más tarde), olvidé la naturaleza de nuestra relación. Comencé a disfrutar mis visitas en esa opción de venta doméstica y completamente de a un lado del hecho que no fuimos, ciertamente, los iguales. Estaba allí como un profesional. Estaba allí para escuchar y alentar. Olvidé oírme a mí mismo siguiendo y sin parar acerca de las ideas que “ la ayudarían ”. Afortunadamente, ésta fue una mujer muy lista. ¡Y, ella me despidió! Ésta fue una lección que nunca olvidé y que, que yo sepa, no repetí mi error, al menos no con un cliente. Por supuesto, mi familia puede tener otras cosas para reportar.

 

2. Probablemente saben, ya, donde para ir por una comida caliente, un pavo libre, y para alistarse para timbres WIC y de comida.

Un trabajador social moviéndose para un área nuevo no necesita preocuparse por encontrar recursos locales. Ella o él necesita sólo escuchar al cliente. Mi primer trabajo verdadero en los servicios humanos estaba con Ventaja Delantera allá por lo retrasado ’ 70s. Estaba asignado para un detalle fortaleciendo esas alojadas familias de cuatro Ventajas Delanteras, cada uno con un niño de 3 años de edad. Aprendí más acerca de los recursos en ese condado de esas cuatro madres que alguna vez pude haber aprendido de una lista de referencia.
El error que los trabajadores sociales inexpertos hacen es arrogante que tienen que enseñar a los clientes los pormenores del sistema. Realmente, le enseñan a cada quien, y todo tenemos que hacer es atención de la paga así es que no podemos poner a esos pocos clientes “ en lo saben ” en contacto con los sabios.
Es importante que trabajadores sociales piensen ellos es más listo que el cliente. Los trabajadores sociales son en su mayor parte más poderosos que sus clientes, pero dan punzadas y poderoso no es lo mismo. Pruebe entregar algún poder para ponerse punzante.
3. La mayoría de la gente simplemente quiere que usted escuche.

¿Hacia qué toma realmente oye? ¿Cómo puede oír usted los clientes? ¿Cuándo un cliente habla, pedimos una explicación más evidente? Muy pocas personas automáticamente desparramarán lo que las ocurre. Recuerde, somos los poderosos. Se sienten impotentes delante de nosotros. ¿Actúan enojados? ¿Es eso realmente el miedo? ¿Actúan como si no entienden porque les dan miedo avergonzarse por nosotros?
Nuestro poder puede estar para el bien en vez de para el castigo. Nosotros, como trabajadores sociales, no tenemos que mantener una posición de poder y tensión. Podemos relajarnos y no podemos estar presentes para personas — aun vulnerable — y todavía no pierde autoridad. Hacer un error es embarazoso para clientes y para nosotros. Sino, somos los ejemplos y necesitamos poder pedir ayuda sin sentir como si perdemos prestigio. Qué tan duro es para alguien (guste cada uno de nosotros) que es esperado para ser informado, excepto quién (guste a todos los demás) tiene inseguridades, para pedir ayuda. Podemos aprender de nuestros clientes que las personas realmente son accesibles para las preguntas honestas.
4. ¡Cuando usted ha terminado de escuchar fijamente, haga un intento para no dar consejo, como le frustrará cuando no lo siguen!

¿Ahora, usted puede decir, eso lo mismo tema no son como número 1? Probablemente, pero soporta repetir. Sienta empatía, oiga, incline la cabeza sabiamente, y luego resuma, pero trate de refrenarse de asesoramiento. Un día en 2006, me senté con una mujer cuya historia fue corazón torciendo. Ella lloró, y mis ojos llenos con lágrimas. Varias veces como escuché, pude dirigirla a quedarme en el tema y completar sus pensamientos. Para cuando ella se acabó hablando, ella había resuelto lo que ella quiso y necesitó hacer.
Como nos terminamos nuestra audiencia, resumí su dilema y le di a ella tres direcciones tan complejas la seguridad del nieto que ella criaba. si le hubiera aconsejado a ella en qué a hacer, ella no habría podido cavilar sobre sus problemas. Sólo ella supo qué trabajaría. Yo no viví en su mundo, ni pude caminar enteramente en sus zapatos. Lo mejor que podría hacer fue trotar al lado, el entrenamiento desde afuera.
5. Después de que dejan su oficina, usted necesitará que alguien hable para así es que usted no lleva al cliente con usted. Pida supervisión.

¿Necesita su supervisor ser un trabajador social? Pues bien, según y conforme en lo que su meta es. Si usted quiere fomentar su habilidad a facturar para los servicios, luego sí. Excepto lo que usted puede estar mirando para es alguien para escucharle.
Algunas veces los supervisores realmente quieren para la crítica su estilo en vez de le enseña a ser un mejor terapeuta o un trabajador social. Escoja cuidadosamente a la persona de quien usted depende oír para usted.
Recientemente pensé que podría recibir ánimo durante un tiempo de uso compartido de caso uno a uno. El trabajador social más políticamente poderoso en lugar de eso se requirió esa oportunidad para poner seguro que supe que ella estaba más alta en la cadena de comida que yo. En lugar de haberle dejado la audiencia con unos mejores clientes a le sirven idea, dejé la audiencia con un sentido que no evaluaba los motivos del cliente para buscar asistencia.
La meta de supervisión debería ser de tres pliegues:

Para aliviar la tensión de llevar la carga misma.
Para aprender mejor servirle al cliente.
Para tener ideas nuevas y más frescas como usted regreso para el cliente la siguiente sesión.

Darse cuenta del hecho que algunos supervisores son seguros en tratar con usted, y los otros necesitan tener la sartén por el mango.
6. Usted no podrá salvar a alguien. Usted no es su salvador.

Recuerde, el cliente es más importante para usted que usted sea para el cliente. Cuando fui 19, me encontré sin hogar, hambriento, y una mujer maltratada. A través de los ministrations compasivos de una persona poco mejor que yo, pude sobrevivir. ¿Recuerdo su nombre? De ningún modo. Puedo describir su cara pero puedo no tener memoria de su nombre. Estaba en crisis, y mi cerebro pudo sólo funcionar en un modo de supervivencia. Espero que la agradeciese. Siempre y por siempre seré agradecido para ella.
Me enseñó, muy más tarde y después de que mucho pensamiento, a reconoce que en mi trabajo, pocas personas alguna vez tendrán la fuerza de mente para recordarme o agradecerme. Sobreviven. Esperanzadoramente, como trabajadores sociales que podemos ayudar con esa supervivencia. Pero no somos salvadores — somos meramente recursos para la guía automática. Algunos elegirá crecer, y los otros elegirán languidecer. No es nuestra elección para hacer.
7. El intento para no dejar a clientes depender en usted, porque los cansará y no los ayudará.

Es bastante más fácil para hacer para personas que debe dar recursos y elecciones. ¿El problema con eso es, si usted tiene seis clientes que dependen completamente de usted hacer su empuje de problemas fuera, qué usted hace con lo siguiente seis, y lo siguiente, y lo siguiente?
¿Cuándo nosotros nos atoramos buscar resultados de calidad y las estadísticas para ponerse papel, eso no se ven mejor si podemos listar por todos los éxitos que nosotros, nosotros mismos, consumados en vez de los cambios aparentemente marginales el cliente real logró? Qué trampa que es. Y preguntamos por qué trabajadores sociales llegan “ quemado apagado.”
El cliente que se soportó en la guía automática nunca crece más allá de la ayuda dada. Usted sabe el dicho viejo, “ Give un hombre un pez, blah blah….” Pues bien, es realmente cierto. Y recuerda #2 de lección. Ya saben dónde están (probablemente) los recursos. Justamente necesitan tranquilidades de usted que son adecuadas para el trabajo.
8. Usted no puede facultar a alguien. En el mejor de los casos, usted puede alentar al cliente a facultarse a sí misma o a sí mismo.

A menudo oigo conversación de “ facultando a los clientes.” Ese es un pensamiento bonito, pero infundiendo en un cliente la voluntad a cambiar es ineficaz. A menos que una persona esté lista a mover a un lado de su zona de comodidad y en un espacio nuevo, la persona ahí mismo allí a pesar de los mejores esfuerzos del trabajador. Usted no puede promulgar apoderamiento de ego. Recuerde, usted es un vagón, un porrista, un soporte para cuándo ellos el tropezón.
Tome el ejemplo del joven que quise que un tanto así vea críe y cambie. Ella no estaba lista. Ella fue incómoda en su ambiente pero no incómodo lo suficiente como para tomar el siguiente paso. El peligro es que el cliente tratará de encontrar su expectación.
9. Aun si sus circunstancias le recuerdan de suyas, no es la misma situación. Ustedes son individuos separados y únicos.

Cada uno de nosotros trabajan con individuos que traen ponerle atención al horror de por ha tenido en nuestras vidas. Puede ser difícil de ordenar fuera donde dejamos y comienzan. Sino, solamente porque hemos cambiado, no podemos esperar que ellos nos sigan.
Pase el tiempo decidiendo lo que le ayudó a seguir adelante. Crea fuera qué tan difícil ha debido haber estado para esos alrededor de usted para recostarse y observe su lucha. Asegúrese de que usted ha resuelto sus sentimientos.
Hay por cuando no somos el ataque correcto para un cliente particular porque su situación es demasiada cerca de lo nuestro. A no da miedo respetar su unicidad. Ser amable con usted.
10. Practique una mentalidad vacacional al final del día.

Cuando usted va a casa, después de que usted lo haya hecho completamente cargado sus sentimientos acerca de clientes encima de su supervisor, cierre la puerta de la oficina de su mente, y no la desenllave hasta la próxima vez que usted ve clientes. Luego, ábrase para “ el negocio ” con un corazón y mente fresca.
Al final del día, pregúntese por usted mismo tres preguntas.

Hice lo mejor posible podría para los clientes hoy?
¿Hice que las notas acerca de qué necesitan hacerse mañana?
¿Qué puedo hacer esta tarde esa es diversión, simplemente para mí?

Recuerde eso como un trabajador social que usted es sólo una persona, disponible para ayudar pero salvar, en condición de guiar pero dirigir, en condición de trabajar sino que también descansar. Si usted recuerda esto, usted puede continuar su carrera ya que bastante como usted deseo. ¡Goce!

Linda S. Watson, LMSW, graduado de Binghamton Universitario en 1989 con un grado en los servicios humanos y luego asistido a y graduado de la Siracusa Escuela University de Servicio Social en 1991. Sus experiencias incluyen fungir como una visita basada en casas para la Ventaja Delantera y 13 años como un trabajador social de cuidados para desahuciados. Linda actualmente hace las funciones del trabajador social para el programa WellStar Health Systems Diabetes Services en Marietta, Georgia. Sus intereses incluyen alentar el desarrollo de servicio social y los cuidados para desahuciados en Rusia, donde ella viaja anualmente, así como trabajar en huerto y la lectura. Ella es la madre de dos hijos crecidos y tiene a cinco nietos.

Este artículo aparece en la Caída 2007 (Vol. 14, No. 4) asunto de LA revista SOCIAL NUEVA del TRABAJADOR. Todos los derechos reservados. Para que permiso reedite o reproduzca, por favor contacte

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